HÍGADO GRASO – ESTEATOSIS HEPÁTICA

Definición y descripción general del Hígado Graso

La enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD) es un término general para describir una variedad de hepatopatía que afecta a algunas personas que beben muy poco o nada de alcohol. Tal como su nombre indica, la característica principal del Hígado Graso No Alcohólico (NAFLD) es el exceso de grasa almacenada o acumulada en las células hepáticas.

La NAFLD es cada vez más común en todo el mundo, especialmente en los países occidentales.

En España, es una de las formas más comunes  de enfermedad hepática crónica en la actualidad, y afecta aproximadamente al 25,8% de la población, es decir que ya afecta a 1 de cada 4 españoles, y lo más alarmante y preocupante es que en cifras totales, más de 10.000.000 millones de personas en nuestro país tienen HÍGADO GRASO y de ellos cerca de 2.000.000 millones presentan ESTEATOSIS HEPÁTICA (esteatohepatitis).

El HÍGADO GRASO afecta en 2022 a 8 de cada 10 adolescentes con sobrepeso y/u Obesidad.

Aproximadamente unas 400.000 personas presentarían una CIRROSIS HEPÁTICA. Razón de más que preocupa y demasiado, a los especialistas en Aparato Digestivo y de la Asociación Española del Estudio del Hígado (AEEH).   

Algunos personas con NAFLD, pueden desarrollar esteatohepatitis no alcohólica (NASH), una forma muy agresiva de enfermedad del hígado graso, que se caracteriza por la inflamación crónica del hígado y puede progresar a cicatrización avanzada (cirrosis) e insuficiencia hepática. Este daño es similar al daño causado por el consumo excesivo de alcohol.

Síntomas que produce el HÍGADO GRASO

La NAFLD generalmente no causa signos ni síntomas. Cuando lo hace, pueden incluir en algunos casos Fatiga Crónica, Dolor o molestias en la parte superior derecha del abdomen, y en casos avanzados Hinchazón abdominal (ascitis), Vasos sanguíneos aumentados de tamaño debajo de la superficie de la piel, aumento del Bazo, las palmas de las manos rojas o entumecidas, y el color amarillento en la piel y en los ojos (ictericia)

Causas del HÍGADO GRASO

La enfermedad del hígado graso no alcohólico y la esteatohepatitis (esteatosis hepática) no alcohólica estarían relacionadas con lo siguiente:

1.- Sobrepeso u obesidad

2.- Resistencia a la insulina, en la cual las células no absorben azúcar en respuesta a la hormona insulina.

Azúcar alta en la sangre (hiperglucemia), lo que indica y es muy preocupante las fases de prediabetes o diabetes tipo 2

Niveles altos de grasas, particularmente triglicéridos, en la sangre. Para algunas personas, este aumento o exceso de grasa actúa como una toxina para las células hepáticas, lo que causa inflamación crónica del hígado y esteatohepatitis no alcohólica, y esto llevar a una acumulación de tejido cicatricial en el hígado.

Factores de riesgo del HÍGADO GRASO

Una amplia variedad de enfermedades y afecciones en general  pueden aumentar el riesgo de padecer NAFLD:

1.- Colesterol alto y los niveles altos de triglicéridos en la sangre

2.- Síndrome metabólico

3.- Obesidad en sus diversos grados, particularmente cuando la grasa se diagnóstica y se concentra en el abdomen

4.- Síndrome del ovario poliquístico

5.- Apnea del sueño

6.- Diabetes tipo 2

7.- Baja actividad de la tiroides (hipotiroidismo)

8.- Baja actividad de la glándula pituitaria (hipopituitarismo)

Complicaciones del HÍGADO GRASO

La principal complicación de la enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD) y la esteatohepatitis no alcohólica (NASH) es la CIRROSIS HEPÁTICA GRASA, que es una cicatrización tardía en el hígado. La cirrosis ocurre en respuesta a una lesión hepática, como la inflamación en la esteatohepatitis no alcohólica. A medida que el hígado trata de detener la inflamación, produce áreas de cicatrización (fibrosis). Con la inflamación continua del órgano, la fibrosis se propaga y afecta a cada vez más tejido hepático.

Si el proceso y la continuidad de la inflamación en el tiempo no se detiene o se cambian los malos hábitos, en especial alimenticios, la cirrosis puede provocar lo siguiente: Acumulación de líquido en el abdomen (ascitis), várices esofágicas, que pueden romperse y sangrar,  confusión, somnolencia, fatiga crónica y dificultad en el habla (encefalopatía hepática), cáncer de hígado, la Insuficiencia hepática terminal, lo que significa que el hígado ha dejado de funcionar y la muerte es la siguiente consecuencia.

También es importante destacar que entre un 5-6 % y 12-15 % de las personas con ESTEATOSIS HEPÁTICA (esteatohepatitis) no alcohólica, NO desarrollarán cirrosis en su evolución.

DIAGNÓSTICO DEL HÍGADO GRASO – ESTEATOSIS HEPÁTICA

1.- Historia Clínica extensa. (Unidad Multidisciplinar)

2.- Analítica General en especial enfocada a las causas varias.

3.- Ecografía Abdominal.

4.- TAC ABDOMINAL y/o RNM DE HÍGADO

5.- TEST DE OWLIVER específico.

6.- Fibroscan

7.-  Biopsias Hepáticas si procede.

TRATAMIENTO  DEL HÍGADO GRASO – ESTEATOSIS HEPÁTICA

No hay de momento un tratamiento específico del NAFDL sino de sus varias y diversas causas y complicaciones. Este tratamiento siempre debe ser multidisciplinar con todos los diversos especialistas implicados desde el diagnóstico inicial, su evolución, sus complicaciones, etc, pero con la firme voluntad de luchar y combatir esta lacra, considerada la EPIDEMIA DE LA PANDEMIA en lo que ha OBESIDAD se refiere, no solo en adultos, sino más preocupante aun, en nuestra población infanto juvenil y adolescentes, en quienes las cifras de su incidencia son más que preocupantes.

Una vez más, “EN LA PREVENCIÓN ESTÁ LA CURACIÓN”.

Dr. Víctor Toledo-Pimentel

Especialista en Aparato Digestivo

Alicante

www.toledopimentel.es 

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