Cada año cuando se aproxima la llegada del buen tiempo, el frío se aleja y disminuye el letargo de la estación invernal, reaparece la preocupación por los kilos de más ganados después de las fiestas en un porcentaje importante de la población española.
El riesgo que conlleva para la salud asociado a sobrepeso y obesidad está presente por lo general durante todo el año, pero es ahora quizás, cuando el buen tiempo se acerca, lo que obliga a abandonar las prendas que más tapan y ocultan la preocupación por los kilos de más y es también cuando resurge y regresa ese afán por adelgazar.
Y con esto crece también el interés por los métodos no quirúrgicos que puedan ayudar a cambiar la forma del físico, la silueta y mejorar de paso la salud del paciente.
Técnicas endoscópicas
Es entonces cuando el balón Intragástrico ORBERA APOLLO está de nuevo en el pensamiento de muchas personas afectadas por el sobrepeso y la obesidad.
Someterse a este tipo de tratamientos quizás se piensa que es relativamente fácil de conseguir y lograr, sobre todo si se acude a centros privados, sin las garantías suficientes en especial en lo referente a las prótesis que se utilizan, pero conviene saber por una cuestión de salud y seguridad que no siempre es posible su aplicación.
El balón Intragástrico ORBERA APOLLO
La técnica de colocarlo es por vía endoscópica. Esto significa que se introduce un pequeño tubo por la boca en cuyo extremo lleva acoplado el material adecuado, en este caso un balón deshinchado que luego pasa a llenarse con unos 650-750 cc de suero fisiológico con azul de metileno.
Y es precisamente este su secreto porque una vez hinchado y bien ubicado por “buenas manos con experiencia”, ocupa un espacio en el estómago y ese paciente tiene una sensación de saciedad, por lo que ingiere mucho menos de cantidad de nutrientes, acompañado del seguimiento dietético nutricional.
Para introducirlo no suele ser necesario aplicar anestesia (únicamente sedación) y el paciente regresa a su casa a las pocas horas, lo que anima a muchos pacientes a preguntar a su médico por este método NO QUIRÚRGICO.
Pero no está indicado para cualquier tipo de sobrepeso.
El doctor Víctor Toledo-Pimentel, especialista en Aparato Digestivo, miembro de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) y director del GRUPO TERAPÉUTICO DE OBESIDAD en Alicante, Valencia y Murcia, con una amplia experiencia de más de 12 años y >de 4.500 pacientes tratados, nos comenta que el BIG ORBERA está indicado para obesidades moderadas (cuando el IMC es superior a 30 “Obesidad tipo I” hasta 40 ó inicio de la obesidad “Mórbida o tipo III”).
“Si se trata de una obesidad mórbida más importante, es decir con un IMC>43, ¬concreta el doctor Toledo-Pimentel, se puede aplicar el DOBLE BALÓN INTRAGÁSTRICO en algunos pacientes que no desean operarse, o en caso en que la cirugía está contraindicada por patologías diversas y, también, en pacientes con Obesidad Severa que sí se van a someter a intervención quirúrgica, pero conviene que pierdan peso antes para que la cirugía sea más sencilla y se reduzcan los riesgos de la misma”.
El DOBLE BALÓN INTRAGÁSTRICO, que consiste en la introducción de 2 balones en la cavidad gástrica en el mismo acto endoscópico (similar a un by-pass pero endoscópico)
Utilidad del balón intragástrico
Se suele perder entre 20 y 25 kilos, o más, dependiendo de los casos, pero conviene tener claro que no es un método definitivo sino una ayuda temporal y que el balón solo puede permanecer 6-7 meses en el interior del estómago, siempre con una protección gástrica que acompaña al tratamiento y que después de ese tiempo se extrae tal y como se colocó, con la ayuda de una gastroscopia o en endoscopia digestiva alta bajo sedación y/o anestesia general en función de cada paciente.
Los 2 métodos, balón o doble balón son efectivos, sin embargo el paciente que se interese por estas técnicas debe saber que no están exentos de efectos secundarios y de riesgos, y que antes de colocárselos deberán pasar un examen médico estricto, una valoración psicológica y que tendrá que dejar atrás los hábitos erróneos que le han llevado al sobrepeso o la obesidad.
Posibles efectos secundarios
“En el 1%-3% de los casos en que se coloca el balón Intragástrico, comenta el doctor Víctor Toledo-Pimentel – pueden ocurrir complicaciones. Una de ellas es la rotura del balón. Para detectarla siempre introducimos un colorante (azul de metileno), junto con el relleno de suero fisiológico. De esta manera, si la orina es verde-azulada el paciente sabe que algo ha ocurrido y debe acudir de inmediato al médico para que se le extraiga el balón antes de que éste migre hacia el intestino delgado y pueda producir una obstrucción”.
Es importante destacar que hay diversos balones en el mercado, de diferente calidad de la silicona, de diferente “precio” y esto puede acarrear serios e importante problemas de salud. “El balón bueno, bonito y barato no existe”. Esto debe quedar claro insiste el Dr. Toledo-Pimentel, que solo utiliza BALÓN ORBERA APOLLO SISTEM en todos sus tratamientos y esto es lo que les da garantías a sus pacientes.
Además, los primeros días el paciente puede notar náuseas, vómitos y dolor en la boca del estómago que desaparecen y es necesaria la medicación que acompaña al protocolo.
La importante selección de los pacientes
Pero hay otro tema que se merece conocer y destacar antes de poder someterse a cualquiera de estos protocolos médicos, el paciente deberá pasar una evaluación médica, psicológica y dietética, respondiendo a una serie de test y cuestionarios. Y es que debe estar dispuesto a aceptar un cambio en su estilo de vida y a reeducar su rutina de alimentación. Solo de esa manera podrá no volver a engordar. Es el Tratamiento TRIPLE que aplica el Dr. Toledo-Pimentel junto a la Técnica ROMINA.
Y para saber si lo cumplirá y asegurarse de que no hay ninguna alteración psicológica, debe ser valorado previamente. “Si tiene trastornos del comportamiento alimentario severos –comenta el doctor Toledo-Pimentel – la técnica no será efectiva en muchos casos porque ese paciente boicoteará cualquier resultado. De hecho, en algunos casos en que no hay un tratamiento TRIPLE se gana peso tras la implantación del balón.
Ocurre a veces, por poner algunos de los ejemplos y circunstancias que nos explican con el balón Intragástrico, porque algunos pacientes siguen un truco de comer muchísimas veces al día pequeñas cantidades, a veces de sustancias de alto contenido calórico (mayonesa, leche condensada, chocolate, helados, etc) con lo que al final de la jornada han sobrepasado las calorías que tomaban previamente indicadas por el equipo nutricional.
Todo paciente que no está dispuesto a poner de su parte un CAMBIO RADICAL DE HÁBITOS es considerado no apto para el tratamiento”.
Además de las mencionadas, otras contraindicaciones en el caso del balón, tampoco conviene si esa persona se ha sometido con anterioridad a cirugía gastrointestinal, si hay sospecha de obstrucción del tubo digestivo, si tiene trastornos severos de la coagulación, una enfermedad renal, hepática o pulmonar grave o si ha sufrido adicción alcohólica en el último año o trastornos de la conducta alimentaria.
Dr. Toledo-Pimentel

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